¡IMPORTANTE! Conoce a Willem Johan Kolff y su aporte a la ciencia

Las enfermedades crónicas son hoy en día enfermedades tratables. ¿Por qué? Gracias a Kolff y su aporte. Conoce un poco más de su vida aquí.

Las enfermedades crónicas son enfermedades que pueden lidiar con la vida normal, haciendo que su influencia en nuestras actividades diarias sea muy baja. Sin embargo, esto no siempre fue así. Muchas de ellas en el pasado representaban una causa de muerte segura. Un ejemplo de ello, son los pacientes renales, quienes hace mucho tiempo no contaban con máquinas como las de hoy día para tratar la enfermedad.

¡IMPORTANTE! Conoce a Willem Johan Kolff y su aporte a la ciencia

Daniel Rangel Barón: Willem Kolff, el padre de los órganos artificiales.

Los órganos artificiales que conocemos en la actualidad, como los riñones artificiales, se los debemos a personas como Willem Kolff, quien decía que «Los órganos pueden recrearse», y apegado a esta idea y a su ingenio y conocimiento, lo puso en práctica creando el primer riñón artificial.

Willem Johan Kolff nació en Leiden, Holanda, el 14 de febrero de 1911, y ya para 1950 se estableció en Estados Unidos obteniendo la ciudadanía en 1956.

Este personaje fue el creador de la máquina de diálisis para limpiar el riñón, también creó en 1940 el primer banco de sangre europeo y, por si esto no fuese suficiente, también fabricó una máquina que permitía mantener la función cardíaca y pulmonar durante una cirugía.

[Daniel Rangel Barón] expone otro de sus grandes logros: un corazón artificial que pudiera ser implantado en un ser humano. El hito de este invento lo alcanzó en 1982, con Barney Clark, el primer paciente en recibir un implante de corazón, quién además vivió 112 días más después de la operación.

¡IMPORTANTE! Conoce a Willem Johan Kolff y su aporte a la ciencia

Daniel Rangel Barón: Kolff realizó innumerables aportes a la ciencia, creando la primera máquina de diálisis y el primer corazón artificial.

En cuanto a su máquina de diálisis, fue un invento que se le vino a la mente cuando era un joven médico residente en un hospital en Groningen, al norte de Holanda. La forma de filtrar la sangre la sacó al observar cómo era posible depurar residuos en un envoltorio de salchichas lleno de líquido, agitándolo y obteniendo solución salina. Pero para poder llevar esta idea a la realidad necesitaba la forma de hacer que la sangre circulara de la forma idónea; para ello se inspiró en el funcionamiento de la bomba de agua del Ford T, creando un tambor rodante que mantenía la sangre en movimiento, y que para 1945 ayudaría con éxito a un primer enfermo renal.

Willem Kolff  falleció el 11 de febrero de 2009, en Newtown Square, Philadelphia. Sin duda, sus aportes a la ciencia aún persisten.

Por: Daniel Rangel Barón.