Daniel Rangel Barón: Willem Johan Kolff, el padre de los órganos artificiales

Hoy en día, pensar en una enfermedad crónica no debe significar necesariamente pensar en la muerte. Esto es posible gracias a los numerosos avances científicos que  permiten a quienes padecen de este tipo de enfermedades llevar una vida muy cercana a la normalidad, pudiendo realizar muchas de las actividades que solían hacer de forma rutinaria antes de ser diagnosticados.

Un claro ejemplo de lo importante que han sido los avances científicos para los pacientes que padecen enfermedades crónicas lo podemos ver en el caso de los pacientes renales: gracias a la invención de los órganos artificiales, por parte de hombres como Willem Kolff, las personas con insuficiencia renal pueden optar a llevar de una mejor manera una condición que ciertamente afecta en gran medida su calidad de vida.

Daniel Rangel Barón: Willem Johan Kolff, el padre de los órganos artificiales

Daniel Rangel Barón: Willem Kolff es el inventor de los órganos artificiales.

Willem Johan Kolff nació en Leiden, Holanda, el 14 de febrero de 1911. Él creía que «Los órganos pueden recrearse» y teniendo esto presente y de la mano de su ingenio y su conocimiento lo puso en práctica, creando el primer riñón artificial.

Además de ser el creador de la máquina de diálisis para limpiar el riñon, Willem Johan Kolff creó en 1940 el primer banco de sangre de Europa y por si fuera poco, dio origen a una maquina capaz de mantener la función cardiaca y pulmonar durante una cirugía.

Daniel Rangel Barón: Willem Johan Kolff, el padre de los órganos artificiales

Daniel Rangel Barón: el corazón artificial es una creación de Willem Kolff.

Pero como hombre de ciencia, y poseedor de grandes conocimientos, otros tantos inventos estuvieron presente en su vida, principalmente orientados al campo de los órganos artificiales. En este orden de ideas, también desarrolló un corazón artificial que pudo ser implantado en un ser humano. Este importante hecho se dio en 1982. Barney Clark fue el primer paciente que pudo recibir este corazón. Vivió 112 días.

Hombres como este holandés son quienes impulsan día tras día el avance de la ciencia y permiten salvar millones de vidas. Willem Kolff  murió en Newtown Square, Philadelphia, el 11 de febrero de 2009.

Por: Daniel Rangel Barón